jueves, 22 de diciembre de 2011

Érase una vez un rey que tenía una gran pulga...

Divertida canción de Mefistófeles en el "Fausto" de Goethe:



"Érase una vez un rey, que tenía una gran pulga, a quien amaba no menos que a su propio hijo. Llamó a su sastre; el sastre acudió. 'A ver, hazle un vestido al noble mozo, y tómale la medida para unos calzones'.

De seda y terciopelo quedó el bicho vestido; tenía cintas en el traje, en él llevaba también una cruz, y luego fue ministro y lucía una gran estrella. Entonces sus hermanos y hermanas llegaron a ser grandes personajes en la corte.

Y los caballeros y las damas de palacio hallábanse muy molestados, la reina y su azafata sentíanse picadas y mordidas sin atreverse a aplastar con la uña los bichos ni a sacudírselos a fuerza de rascar. Pero nosotros los aplastamos y ahogamos al punto cuando nos pica alguno."

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