Querido papa Carlitos,
Quiero aprovechar tu dia, el dia del padre, para agradecerte por todo lo que me has dado durante los 20 anios en que estuviste siempre pendiente de mi. Que seria de mi sin ti? Como no recordar que me llevabas al colegio todos los dias, que jugabas conmigo, que me ensenaste a leer y a escribir... Tu eres quien que me enseno que con disciplina y dedicacion, una persona si puede hacer la diferencia y cambiar la vida de mucha gente. Siempre te amare y nunca dejare de extranarte.
Hace poco vi una caja de bombones y la compre. Eran los mismos que tu, hace mas de 10 anios, me regalaste en mi cumpleanios. Y descubri que esos chocolates son los mas caros. Como se te ocurrio comprarlos, siendo tu enemigo del chocolate? Lo mejor de ellos es que, cual galleta de la fortuna, cada uno contenia sabias palabras en su interior. Mas que los deliciosos pralines, me encantaron los reconfortantes textos. Era como si, cada vez que tomara un chocolate, tu me estuvieras dando un consejo. Nunca lo olvidare.
Y aquella vez te conmoviste tanto cuando mi pequena mascota murio... que a los pocos dias, te diste el trabajo de salir a buscar una identica para consolarme! Solo un padre excepcional haria algo asi por una nina pequena. Me ahorraste tanto el sufrimiento que la muerte deja a su paso con ese gesto tan carinoso... solo ahora me doy cuenta de lo importante que fue para mi que me salvaras a esa edad del llanto amargo y prolongado del duelo.
Tengo la gran necesidad de tambien pedirte perdon. Nunca olvidare que te he fallado. Perdoname por pensar que eras eterno, perdoname por confiar en que siempre estarias ahi. Perdoname por no haber estado siempre a tu lado y por haberte condenado a la soledad, la misma soledad en la que vivo sumida hoy. Es imposible no sentir culpa por todo el tiempo que no pase contigo. Solo me queda contemplar tu retrato mientras seco mis lagrimas en medio de la mas profunda deseperacion.